Cine francés rodado en Lanzarote
Descripción de la ruta
La vinculación de Lanzarote con Francia es larga y fructífera, convirtiéndose el cine en otro apartado más de una estrecha relación bendecida por las aguas del Atlántico… Fue del histórico puerto de La Roselle, en la región de Nueva Aquitania, desde donde partió la expedición que unió definitivamente el futuro de Lanzarote a Europa. En 1402, y con el apoyo del rey de Castilla, los caballeros normandos Jean de Bethencourt y Gadifer de La Salle fondearon sus barcos en Papagayo, al sur de Lanzarote, para iniciar su conquista. Ese choque entre los primeros pobladores de las islas y la expansión europea tardomedieval cambió por completo el devenir de Canarias.
Es precisamente en Papagayo, una de las calas más fotogénicas de Lanzarote, desde donde proponemos empezar nuestra ruta. Un itinerario flexible, para diferentes ritmos con los que conocer historias del cine francés rodado en Lanzarote, pero también detalles culturalesy rincones la “isla de los volcanes”, una ínsula que ofrece un paisaje y paisanaje que cada año enamora a decenas de miles de turistas franceses.
Empezamos en Papagayo porque esta playa acogió varias escenas de La posibilidad de una isla (2007), película dirigida por Michel Houellebecq, quien ha hecho incursiones ocasionales como actor y director de cine, pero sobre todo ha destacado en su faceta literaria, donde es conocido por ser un verdadero enfant terrible de las letras francesas. De hecho, el filme se basa en la novela homónima con la que ganó el Premio Interallié en 2005. El propio Houellebecq ya había escrito en el año 2000 un libro titulado Lanzarote, cuya trama transcurre en la isla.
La literatura francesa también ha estado implicada en otras producciones cinematográficas y televisivas grabadas en Lanzarote que partían de novelas de Julio Verne (1828-1905). Los seguidores del clásico escritor galo de aventuras han visto cómo varias de sus historias más conocidas se filmaron en esta isla: La isla misteriosa (1972) y Viaje al centro de la tierra (1976). Lanzarote es un territorio muy propicio para las películas de fantasía y ciencia ficción, siendo el principal género cinematográfico rodado en la isla, de manera que figuras tan carismáticas de la imaginación de Verne como el capitán Nemo tuvieron su reflejo cinematográfico en Lanzarote, en este caso además, con el legendario Omar Shariff recorriendo tierras, costas y cuevas de esta isla.
La siguiente parada es el gran plató de cine en exteriores de Lanzarote, el Parque Nacional de Timanfaya. Este territorio plagado de volcanes, que casi parece más propio de otros planetas que del nuestro, atrae a millón y medio de visitantes cada año. Su capacidad de atracción también es muy fuerte para artistas de todo tipo, incluidos los cineastas, con más más de tres decenas de películas filmadas en las lavas que devoraron un cuarto de la isla entre 1730 y 1736. Llegados a este punto conviene recordar que Lanzarote ha recibido de la ONU los reconocimientos de Reserva de la Biosfera y Geoparque Mundial. A los más cinéfilos les recomendamos la ruta específica que existe sobre Timanfaya, porque ahora nos centraremos en la parte francesa, que también es rica.
En Timanfaya, por ejemplo, aparece cabalgando apuestamente en El Zorro (1974) Alain Delon, auténtico mito del cine francés. En este parque nacional también hay escenas de dos actrices nacionalizadas francesas, Kristin Scott Thomas y María de Medeiros, aunque de origen británico y portugués respectivamente. No son los únicos casos de este tipo, el gran Max von Zydow, actor de procedencia sueca y enorme prestigio también rodó en Lanzarote (Mi querido doctor Grasler, 1989) y también se nacionalizó francés, llegando a recibir distinciones del gobierno galo como la Orden de las Artes y las Letras o la Orden de la Legión de Honor.
Igualmente, en Timanfaya se filmaron varias escenas de La fuga del paraíso (1989), donde estaba Jacques Perrin, actor que participó con casi todos los grandes directores franceses y europeos de la segunda mitad del siglo XX. Y también la producción hollywodiense Enemigo mío (1985), con música de Maurice Jarre, prestigioso compositor de bandas sonoras nacido en Lyon que ganó tres premios Oscar, entre otros reconocimientos. Avanzando en los años, fue el francés Louis Leterrier, especialista en películas de acción, quien dirigió Furia de Titanes (2010), que también tuvo su ración de tomas en este parque nacional y la participación de la actriz francesa Alexa Davalos.
Y para finalizar esta ruta hemos reservado una visita con aroma muy francés, porque es el territorio vitivinícola por excelencia de Lanzarote: La Geria. Esta magnética área es la cuna de una forma de cultivo de vides única en el mundo, usando el lapilli, una ceniza volcánica muy pequeña y porosa, para aprovechar al máximo la escasa humedad de la zona. En el corazón de La Geria se rodó La ruta de Salina (1971), una película poco conocida por el público general pero muy apreciada por los más aficionados empedernidos debido a varios motivos: fue una de las últimas obras de un icono del séptimo arte como Rita Hayworth y sirvió de inspiración Quentin Tarantino, quien tomó detalles estéticos y musicales para Kill Bill. Esta obra estuvo dirigida por el director y guionista francés Georges Lauter.
Además de degustar en alguna de las múltiples bodegas de La Geria o de Lanzarote el emblemático vino blanco de malvasía volcánica típico de la isla, animamos al público francés a probar la rica oferta de quesos insulares, donde las grandes especialidades provienen de la cabra, animal muy adaptado a la sequedad de la isla.
La histórica influencia francesa se nota en distintos puntos de la cultura isleña, desde la gastronomía y el folclore musical, a otros muchos aspectos. Por ejemplo, en Lanzarote la arena blanca de playa se denomina jable, término procede del francés sable, que significa lo mismo. También apellidos muy comunes entre la población local como Perdomo o Betancort/Bethencourt son de origen francés. Estas conexiones provienen de esa etapa inicial de la conquista, pero las vinculaciones continuaron en los siguientes siglos. El investigador galo René Verneau fue pionero de los estudios arqueológicos, de la misma manera que el primer fotógrafo que tuvo un estudio profesional en la isla fue el francés Aquiles Heitz. En los últimos años se han seguido filmando películas francesas o con figuras del país galo, que además ha aumentado su afluencia turística.
Track de la ruta
Rodajes








