Ficha técnica
- Título: TIMANFAYA: AMOR PROHIBIDO
- Año: 1972
- Producción: Films Zodíaco.
- País: España.
- Dirección: José Antonio de la Loma.
- Intérpretes: Frank Braña, Eduardo Calvo, Manuel de Blas, Nadiuska, Christian Roberts, Fernando Sancho, Patty Shepard.
Descripción y sinopsis
Aunque se trata de una película muy típica del momento que se vivía en España con el tardofranquismo, no es menos cierto que es una cinta menor que no va a pasar a las grandes páginas de la historia del cine. A pesar de ello, queremos destacarla porque tiene localizaciones muy interesantes, además de que está rodada de forma mayoritaria en la isla y lleva en el título el nombre de nuestro emblemático parque nacional: Timanfaya.
Junto a escenarios naturales y culturales muy conocidos de la isla (Montañas del Fuego, Jameos del Agua, La Geria…), Timanfaya: amor prohibido tiene el interés de adentrarse en uno de los tesoros del patrimonio arquitectónico de la isla: los castillos.
Tras la conquista castellana en el siglo XIV y el descubrimiento de América, Canarias se convirtió en un foco de interés para piratas y corsarios del Atlántico. Esta peligrosa dinámica afectó especialmente a Lanzarote por su cercanía a África, de manera que los señores de la isla solían hacer razias para capturar esclavos norteafricanos, recibiendo la misma respuesta por parte de los corsarios de estas costas, de hecho, en 1618 la isla sufrió el mayor ataque pirático en la historia de Canarias en cuanto al número de cautivos. Se calcula que en torno a 900 prisioneros isleños fueron capturados, el equivalente al 20 o 25% aproximadamente de la población insular de esa época.
Para tratar de paliar esa situación, se erigieron diversos castillos, entre ellos, el de Santa Bárbara o Guanapay, situado junto a la Villa de Teguise, que en ese momento era la capital de la isla. Teguise tiene uno de los cascos históricos mejor conservados de Canarias, albergando grandes casonas, palacios, iglesias, conventos, calles adoquinadas y viviendas domésticas más modestas de hace varios siglos, además del propio Castillo de Santa Bárbara, que en la actualidad es la sede el Museo de la Piratería.
